Gallardo es consciente de que deben recuperar la autoestima
Superclásico.La caída ante Huracán (1-0), por la Supercopa Argentina, dejó huellas. El DT trabajará en lo futbolístico y mental.
La caída ante Huracán tuvo en River el impacto de los golpes impensados e inoportunos. Fue una derrota que "no estaba en el presupuesto", diría Manuel Pellegrini, el chileno que supo dirigir al equipo de la banda roja y que ahora es el técnico del Manchester City. Y River se quedó sin la Supercopa Argentina justo en la antesala de la trilogía de Superclásicos frente a Boca, una seguidilla que irremediablemente dejará heridas en uno u otro bando. En la intimidad del plantel se aferran al instinto de autodefensa, a tratar de que la derrota sufrida en San Juan actúe como un impulso para ir por la recuperación nada menos que ante el rival de toda la vida. Lo piensan los jugadores, lo verbalizó el propio Marcelo Gallardo ya en la madrugada del domingo. "Teníamos esos riesgos al jugar este partido. Si ganábamos, tomábamos confianza. Y si perdíamos, se podía instalar una duda. Yo no dudo, analizo y saco conclusiones. No siempre se va a ganar, pero es mejor haber perdido contra Huracán y no en lo que viene. Estoy confiado en que vamos a salir fortalecidos de esto", afirmó el Muñeco.
En ese sentido, el técnico puso como ejemplo el modo en que Huracán encaró el encuentro del sábado tras haber quedado eliminado el miércoles en la fase de grupos de la Copa Libertadores al caer 3 a 0 contra Mineros, en Venezuela. "Ellos se hicieron fuertes después de perder ese partido. Querían tener una revancha y por eso encararon con todo el partido contra nosotros", agregó Gallardo.Eso mismo es lo que pretende ahora el Muñeco de sus dirigidos: que vayan por la rehabilitación nada menos que ante Boca.
Salvando las distancias, River vivió recientemente una situación similar: el 31 de enero sufrió el histórico 5 a 0 ante Boca, en uno de los amistosos de verano jugados en Mendoza, y cuatro días después afrontó contra San Lorenzo el choque de ida de la final de la Recopa Sudamericana. Todavía conmovido por aquel cachetazo que le propinó el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena, River se levantó y anduvo: se impuso 1 a 0 tanto en el Monumental como en el Nuevo Gasómetro a la semana siguiente y tapó con una estrella internacional lo que había ocurrido en tierras mendocinas.
"Jugamos contra un equipo que estaba golpeado y que se fortaleció para jugar este partido", dijo Gallardo sobre el 1 a 0 sufrido ante Huracán. Y eso, justamente, busca el técnico ahora: que River se haga fuerte en la derrota para salir bien parado tanto del choque del próximo domingo en la Bombonera, por el campeonato local, como de los dos duelos coperos, el 7 en el Monumental y el 14 en condición de visitante.
A partir de mañana, cuando el plantel vuelva a los entrenamientos, Gallardo comenzará a trabajar en el aspecto futbolístico pero también en el anímico. Ocurre que River tuvo un retroceso en su nivel de juego ante Huracán y el técnico sabe que Boca difícilmente les perdonará momentos de baches pronunciados. Y también apuntará al aspecto mental, consciente de que la autoestima del grupo quedó dañada tras perder la Supercopa Argentina, un título menor pero que en River todos querían ganar. Los semblantes atribulados de los jugadores luego del encuentro del sábado dejaron en claro que no les resultó indiferente la derrota.
"Estamos con bronca y amargura porque teníamos la ilusión de ganar la Supercopa. Era algo que teníamos en la cabeza, pero no se pudo. Ahora ya tenemos que ponernos a pensar en Boca, que es lo que viene", dijo Gallardo después de perder su primera final como técnico (había ganado las de la Copa Sudamericana y la de la Recopa Sudamericana).
Con cinco días de trabajo por delante, el Muñeco sabe que llegó el tiempo de achicar los márgenes de error.
Arruabarrena: "Ahora tenemos que demostrar para qué estamos en Boca"
Superclásico.El entrenador xeneize cuenta qué les pide a sus jugadores en la previa del Superclásico. Y también revela cómo planifica su trabajo en estas horas: "Mi ejercicio mental es pensar todos los escenarios posibles".
Rodolfo Martín Arruabarrena transita su laberinto Superclásico. El director técnico de Boca charla con Clarín durante toda una tarde y explica, paso por paso, su camino hacia la cita más importante de su historia como entrenador. Presiones, nervios, certezas, ansiedades, satisfacciones y pensamientos, todo a continuación.
-¿Cómo se vive una previa así desde el lugar del entrenador?
-Se piensa mucho. Programás los trabajos, leés, vas viendo videos, situaciones del equipo rival, cómo están los nuestros y qué idea podés instalar. Armás un equipo, luego dos equipos, tres equipos, cinco equipos y después los destruís y armás otros más. Es una linda tensión. Es de lo mejor que tiene mi trabajo.
-¿Cuánto tiempo del día pensás en el Boca-River?
-Mucho. Sobre todo después del entrenamiento. Es constante. Vas a cualquier lado y la gente te lo dice. Que sacá a tal, que Orion o Sara, que una palabra de aliento por acá y una puteada por allá. De todo.
-¿Cuál es tu momento? ¿En qué lugar tomás las decisiones de la previa?
-Cuando vienen los nenes del colegio. Ahí aprovecho, la dejo a mi señora con ellos y me voy arriba, solo. Tengo una oficina o a veces me tiro a pensar en la cama. Llevo mi carpeta y ahí organizo todo. Voy tratando de prevenir los detalles que están a mi alcance. Mi ejercicio mental es pensar todos los escenarios posibles. Si tenemos la pelota, si no la tenemos, si hay expulsados o sanciones, si ellos están mejor o peor. La presión, el mediocampo, el contragolpe. Todo. Afino los detalles, trato de formular la idea final y la trabajo.
-De algún modo, estás tratando de meterte en la cabeza de Marcelo Gallardo, como él lo debe hacer con vos también.
-Sí. En ese sentido tenemos informes, análisis y trabajos que están orientados a comprender cómo trabaja el rival. Después hay muchas cosas que no se pueden controlar. Pero, ante un rival tan duro como River, los detalles cuentan.
-¿En qué momento de una final así disfrutás?
-Cuando todo eso que pensé en la previa se ve en la cancha. Cuando esos "imaginarme lo que piensa el otro" aparecen en el partido. En la semana escuchaba que Pep Guardiola decía que todos queremos ganar títulos y plata, pero que en realidad lo importante es ayudar a que el jugador crezca y que el día de mañana digan que dejaste algo en ellos. Comparto eso al cien por cien. Hay que ganar, claro, pero hay que dejarle una marca al jugador.
-¿Hay tiempo para disfrutar de otras cosas afuera del fútbol en estos días?
-Hay algunos momentos. Depende de cómo ande mi cabeza también. Hay lectura y hay películas. También hay pesca. Aunque vengo flojo. Creo que en estos días me voy a tirar a sacar algo. Me relajo con eso. No exteriorizo mucho. Pero la procesión va por dentro.
-¿Qué le decís al jugador ante un Superclásico, desde lo personal, más allá de la táctica?
-Que lo vivan. Que lo disfruten y lo sufran. Que lo sientan. Y que el hincha de Boca sienta que los que están ahí adentro juegan por ellos. Ahora tenemos que demostrar para qué carajo estamos en Boca. Tanto ellos como yo debemos dar testimonio de que merecemos estar en este club. Y eso comprende muchas cosas. Un Superclásico es un pequeño resumen de lo que implica vivir, porque pasás por todas las sensaciones. Son partidos que hacen historia. Y lo más lindo es quedar en la historia. Acá se gana el prestigio. Acá crecés como jugador y como persona. Un Boca-River ganado es una carta de presentación para el resto de tu carrera.
-¿Con qué soñás?
-Con que mis hijas no tengan novio (risas). Sueño con conseguir los resultados que Boca espera en el año. Tenemos mucho por mejorar y mucho por trabajar, lo sabemos. Sabemos que podemos dar mucho más y tenemos la chance de hacerlo frente a River. Lindo, ¿no?
El Vasco puesta al “hambre” que tienen sus jugadores
Arruabarrena no tiene dudas. Aunque públicamente prefiera evitar dar nombres y se cuide perfectamente de dar pistas, el entrenador de Boca ya armó su esquema mental de equipos, planteos y jugadores. El Vasco cuidará a algunas herramientas en el primer clásico, el del torneo, armará un equipo para tener la pelota en la ida de la Libertadores y apuntará todos los cañones a atacar a River en la Bombonera, en el tercer duelo.
-¿Qué tiene River para ganarte?
-Tiene grandes jugadores y un muy buen juego. Ganaron la Sudamericana, pelearon el torneo y por algo están ahí arriba. Tienen un equipo muy trabajado.
-¿Qué tenés vos para ganarle a River?
-Tengo un grupo fenomenal, que sabe lo que quiere. Mis jugadores tienen hambre y eso es muy importante. No hay que olvidarse que anhelan esto.
-El reto de estos tiempos parece ser lograr el compromiso del jugador y conseguir identificación. Pareciera que tanto Gallardo como vos, con matices, lo han conseguido. ¿Cómo lo evaluás?
-Somos equipos que, con matices, tienen una idea futbolística clara y quieren plasmarla. Después depende del gusto de cada uno. Boca y River piensan en el arco rival. Son dos equipos que quieren ser protagonistas. Eso es importante. En el fútbol argentino también hay otros equipos que, con otras recetas, prefieren pensar más en el propio y que también pueden tener éxito. Son miradas. Ahí está lo lindo de nuestro trabajo.
-¿Es una buena noticia para el fútbol argentino que Boca y River hayan vuelto a pelear los torneos?
-Sí, creo que, finalmente, se están encaminando mejor que hace algunos años. Eso es una buena noticia, porque son equipos que le dan identidad a nuestro fútbol. Tienen mayor presupuesto y tienen el deber de ganar cosas
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