No hubo sorpresas ni remontada. El Barça no pudo hacer frente al 4 - 0 de la ida en San Mamés y vio como un Athletic superior en el global se cobraba su propia venganza por las últimas finales perdidas ante los azulgranas. Leo Messi puso el gol de la esperanza al término de la primera parte y en la segunda, y ante un Barcelona con 10 jugadores, Aduriz sentenció la final.
FC Barcelona
Athletic Club
FC BARCELONA: BRAVO; ALVES, PIQUÉ, MASCHERANO, MATHIEU; BUSQUETS, RAKITIC (SANDRO, MIN. 67), INIESTA; MESSI, SUÁREZ Y PEDRO (MUNIR, MIN. 67).
ATHLETIC CLUB: IRAIZOZ; DE MARCOS, BALENZIAGA, ETXEITA (ELUSTONDO, MIN. 67), LAPORTE, GURPEGUI, BEÑAT (MIKEL RICO, MIN. 82), ERASO, BÓVEDA, ADURIZ (KIKE SOLA, MIN. 80), SUSAETA.
MARCADOR: 1-0, MIN. 44, LEO MESSI. 1-1, MIN. 75, ADURIZ.
ÁRBITRO: VELASCO CARBALLO AMONESTÓ A PEDRO (MIN. 44), MASCHERANO (MIN. 55) Y A LOS VISITANTES ENEKO (MIN. 30), ERASO (MIN. 41), ADURIZ (MIN. 60), BEÑAT (MIN. 61). EXPULSÓ A GERARD PIQUÉ CON ROJA DIRECTA (MIN. 55) Y KIKE SOLA (MIN. 85).
INCIDENCIAS: PARTIDO DE VUELTA DE LA FINAL DE LA SUPERCOPA DE ESPAÑA ENTRE EL FC BARCELONA Y EL ATHLETIC CLUB DISPUTADO EN EL CAMP NOU. 88.734 ESPECTADORES.
Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. No hubo sorpresas y el chaparrón del 4-0 del San Mamés fue demasiado para un Barcelona que se despidió del sextete. El Athletic vio cómo el Barça levantaba la Copa del Rey y la Supercopa de España en 2009 en una final contra ellos. Volvió a encajar la escena este mismo año con la Copa y quiso cobrarse su revancha personal en el Camp Nou. Los leones fueron merecidos ganadores de una Supercopa en la que fueron mejores en cómputo global.
El Barcelona empezó el partido como debía hacerlo. Sin sobremotivación, sin transmitir ansiedad, y buscando los goles a través del juego, sin querer hacer el tercer gol antes de marcar el primero. En todo ello tuvo especial protagonismo Andrés Iniesta. El manchego se vio favorecido por el escenario, un partido sin idas y vueltas y jugando con pocos espacios en el área del Athletic, y fue el pupilo de Luis Enrique que más se vio.
Lo mejor que pudieron hacer fue no abocarse a los territorios de Gorka Iraizoz sin ton ni son y de forma precipitada. Y así, a los cinco minutos de partido llegó el primer aviso. Iniesta le pasó el cuero a Pedro que no dudó en rematar un balón que la defensa vasca desvió y envió a córner. En la siguiente jugada Piqué estrelló en el travesaño el esférico. El Athletic quedaba advertido.

Los minutos pasaban y al Barça no había nada que reprocharle. Los leones estaban impecables en su tarea: Presionaban cuando tocaba, apretaban en el momento justo y todo ello con solidaridad y solidez defensiva. Precisamente por esa eficiencia vasca, poco a poco se fue perdiendo la chispa azulgrana inicial. Faltaba un estímulo positivo y viendo que el esfuerzo de 35 minutos quedaba sin recompensa les afectó psicológicamente. A su vez, los de Valverde eran más fuertes a cada minuto que pasaba.
Eraso tuvo en sus botas la sentencia. Un regalo de Pedro cayó en los pies del bilbaíno, que se deshizo de Mascherano y falló en la definición. Entonces empezó la precipitación. El equipo era consciente de que un gol antes del descanso era necesario para mantener viva la final y cada minuto pasaba más rápido sin llegar dicho tanto.
El gol de la esperanza
Entonces, a un minuto para el descanso, apareció el de siempre. Mascherano empezó una magnífica conducción, creando superioridad sobre el verde y se la cedió a Rakitic. El croata centró buscando a Luis Suárez que, inteligente, dejó que Messi anotara la diana de la esperanza. Era el momento, los minutos psicológicos suficientes para crear dudas en los visitantes y para crear ambiente de remontada para la segunda parte.
Durante la primera mitad los de la Ciudad Condal gobernaron el juego con paciencia, generando algunas ocasiones y el gol necesario para creer en revertir la eliminatoria, pero el mérito fue del Athletic, que supo dosificar los minutos a su antojo con inteligencia y equilibrio.
El punto de inflexión
En la reanudación , los leones salieron reculados tras encajar el gol de Leo Messi. Apenas corría el minuto 55 cuando un disparo de Aduriz en un posible fuera de juego no señalado que cazó Bravo. Piqué cruzó todo el estadio enfadado con el árbitro hasta que se puso a un palmo de Velasco Carballo, que no dudó en mostrarle la roja directa. El Barça se quedaba con 10 jugadores prácticamente toda la segunda parte.
Fue el punto de inflexión. El partido se rompió, el ambiente se caldeó y empezó la deshecha. Pese a la inferioridad numérica los de Luis Enrique gozaron de dos o tres ocasiones muy claras justo después de la expulsión. Ni Pedro ni Luis Suárez desde la frontal pudieron sorprender a Gorka Iraizoz. Se perdió el hilo del partido, con un Messi sin fuelle que no llegó a carburar pese a anotar el gol de la esperanza culé. El argentino era una de las claves de la remontada y el físico no le llegó donde debía llegarle.
Con este escenario llegó el empate. Bravo se anticipó a las intenciones de Aduriz en un cara a cara con el delantero, pero el vasco no perdóno en el rechace y anotó la diana de la sentencia. El Athletic iba a ser supercampeón de España. Hasta el último minuto los de Luis Enrique intentaron ganar el partido, a sabiendas de cuál iba a ser el que levantara el título al final del partido. Mascherano fue el mejor de un Barça al que no hubo nada que reprocharle. Los bilbaínos también terminaron con 10 jugadores a cinco minutos para el final, cuando un pisotón de Kike Sola a Mascherano le valió una dudosa roja directa de un Velasco Carballo poco acertado en general. Pese a todo, 31 años después, los leones rescataron la Gabarra y volvieron a levantar una Copa.
Las estadísticas del partido
| FC BARCELONA | ATHLETIC CLUB | |
| 69% | Posesión | 31% |
| 1 | Goles | 1 |
| 17 | Remates | 7 |
| Fueras de juego | ||
| 9 | Córners | 3 |
| 5 | Faltas | 15 |
| 2 | Tarjetas | 5 |
| 47 | Balones recuperados | 49 |
| Balones perdidos |
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