LA MIRILLA
Albert Masnou
De agradecer la sinceridad con la que tanto Robert Fernández como Albert Soler se expresaron en su aparición pública al cierre del mercado. El primero explicó sin filtro el papel destinado para Alcácer, quien sabrá interpretar su función en el equipo con la misma rapidez que lo captó en la selección española (totalmente diferente a Diego Costa, que después de dos años todavía no entiende a qué juega el equipo). Alcácer viene a sumar y a aprender, pero también a presionar a Luis Suárez quien, a partir de ahora, deberá descansar, como mínimo, uno de cada cuatro partidos. Acabó la temporada lesionado y le irá bien la llegada del valencianista para que su sed de victoria no decaiga. Alcácer es fondo de armario para usar de forma regular.El razonamiento de Albert Soler en el precio de Marc Bartra fue aplastante. Acalla todas las críticas. Hubiera sido de locos que el club contradijera los designios del técnico, obligarle a alinear a Marc para que jugase el 30% de los partidos y así subir la cláusula a 24 millones. El Barça no presionó a Luis Enrique, Bartra jugó el 24% de los partidos y se fue por 8 millones. ¿Poco?, ¿Caro?, ¿Barato? La comparación con el precio pagado por el Barcelona por Umtiti (24) o el de Stones por el City (55,6) impide dar sustento a tanta crítica. Cada caso es diferente. No hay una lista de precios en el mercado futbolístico. Los tres son internacionales, los tres cuentan con similar edad, los tres poseen una excepcional proyección y los tres han sido pagados por un precio diferente. Aquí, en contraposición a otros años de funestos recuerdos y tristes negociaciones del FC Barcelona, el precio no lo pone nadie. La realidad es la del mercado condicionada por la Premier. A los clubs de la Liga no les queda otra opción que vender para sanearse, no comprar (como el Madrid) o rastrear bien para fichar mejor (Barça).
Albert Soler y Robert Fernández atendieron, largo y tendido, a los medios de comunicación Joan Monfort
Nenhum comentário:
Postar um comentário