quarta-feira, 17 de fevereiro de 2016

Cristiano habla aquí

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Un gol de Cristiano y otro de Jesé encarrilan la eliminatoria tras una noche gris hasta que se abrió el marcador. Todo cambió con el tanto de CR7. El Madrid se liberó.


Cristiano Ronaldo no es un traidor. Ya lo había avisado. En el campo habla todavía más claro. Un gol suyo encarriló una noche gris del Madrid en Roma que pintaba más bien fea. Jesé la remató con el segundo.
Cerca de la hora de partido, Cristiano entró hasta el área, defendida hasta entonces por un calculador ejército romano, y no se lo pensó. El Madrid no había podido correr. Ni siquiera intentarloMarcelo abrió el horizonte de par en par con un pase al hueco y fue la sentencia romanista. Cristiano se detuvó, chutó con su cañón derecho y la pelota entró después de tocarla Florenzi. El gol hizo saltar el partido por los aires y Jesé, el otro bicho del vestuario, lo explotó cerca del final.
La celebración de Cristiano fue significativa. No celebró el gol solo. Se acordó de Zidane, al que se abrazó como un hijo lo hace con un padre. El portugués es feliz al regazo de Zizou, que si le mima tanto es porque sabe que tiene un tesoro.

El músculo de CR

El Madrid se abrazó a Cristiano cuando más lo necesitaba. Jugaba de gris e hizo honor al color de su camiseta durante buena parte de la noche. Hasta que apareció la figura de su emperador. Al descanso se fue sin lanzar a portería. Sólo Marcelo se acercó, que no es poco recordando una primera mitad en la que casi se pudo esconder la pelota. Algunos ni se hubiesen dado cuenta.
El Madrid fue incapaz de ver los tres palos entre tanto legionario. La táctica romana estaba clara. La Roma jugó con escudo y lanza. Defendió muy junto y esperó una oportunidad para utilizar su arma. Existió la amenaza. Las carreras de Salah hicieron sudar a Ramos y Varane, que respondieron. Fueron los dos centrales de piedra del Madrid en las noches grandes.
El equipo de Zidane fue un equipo plano e impreciso. Hasta que apareció él. El de casi siempre.ConModric encadenado, el Madrid no hizo nada diferente para conquistar Roma hasta ese momento. Estaba todo pintado para que corriesen los italianos y el Madrid se estuvieso quieto. Hasta que el partido saltó por los aires. Lo diferente fue contar con Cristiano Ronaldo.
El 0-1 fue la llave de las esposas que tenían preso al Madrid. James, entre otros, se liberó y ya nada iba a ser como antes. A la Roma ya no le quedó otra que lanzarse a la arena. Vanqueaur pudo marcar y el árbitro no pitó un penalti de Carvajal. El Madrid también amenazó con el segundo. Lo rozó Cristiano. Lo consiguió Jesé. Tocaba lucha de gladiadores y ganó el más fuerte. Era noche para enseñar músculo. También para ver a Totti aunque fuese unos minutillos. Así son los mitos.

El emperador de Europa conquista Roma


Cristiano Ronaldo realizó su mejor partido de la temporada y abrió el camino del triunfo para un Real Madrid superior que se marcha de la capital de Italia con un resultado de 0-2. Los visitantes tuvieron problemas para generar peligro en la primera mitad, pero aprovecharon el tanto del portugués para encontrar el hueco y disponer de más oportunidades, siendo aprovechada la última por el siempre combativo Jesé.


AS Roma
0 2
Real Madrid
AS ROMA: SCZCESNY; FLORENZI, MANOLAS, RUDIGER, DIGNE; VAINQUEUR, NAINGGOLAN, PJANIC; SALAH, PEROTTI, EL SHAARAWY.
REAL MADRID: NAVAS; CARVAJAL, RAMOS, VARANE, MARCELO; KROOS, MODRIC, ISCO; JAMES, CRISTIANO Y BENZEMA.
MARCADOR: 0-1, MIN. 57, CRISTIANO RONALDO. 0-2, MIN. 85, JESÉ.
ÁRBITRO: PAVEL KRÁLOVEC (CZE). AMONESTÓ A VARANE (MIN. 62) Y RAMOS (MIN. 85).
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA IDA DE LOS OCTAVOS DE FINAL DE LA UEFA CHAMPIONS LEAGUE DISPUTADO EN EL OLÍMPICO DE ROMA (ITALIA).

El club de Concha Espina volvió a su competición predilecta en lo que era, además, el debut de Zinedine Zidane como entrenador del Real Madrid en el máximo torneo intercontinental. El equipo blanco disputó un partido muy serio y consiguió un botín importante (0-2) para afrontar con plena confianza la vuelta en la capital de España. Cristiano Ronaldo, al inicio de la segunda mitad, y Jesé, en la recta final del encuentro, fueron los autores de los goles del cuadro madrileño

Dominio sin peligro

El Real Madrid salió valiente y decidido a llevarse un buen resultado de la capital italiana. El conjunto blanco apostó por una presión intensa sobre la salida de balón de los romanos, una situación que dio sus frutos en varias ocasiones, especialmente cuando el balón llegaba a los pies del dubitativo Rüdiger. Con este factor, unido a la mayor calidad técnica del equipo madrileño, los visitantes comenzaron a disfrutar de largas posesiones de balón, con Toni Kroos distribuyendo a la perfección el esférico e Isco y Marcelo muy activos en la parcela ofensiva.
El único peligro de la Roma llegó por la velocidad de Salah y El Shaarawy
La AS Roma se defendía muy replegado, con las líneas muy juntas e intentando colapsar la zona central, dejando libertad para sacar el balón jugado únicamente a los centrales blancos. Ofensivamente, la idea de juego era muy clara: recuperación y balón para Salah, que dio diversas muestras de su enorme velocidad y llevó cierto peligro al área defendida por Keylor Navas, que sin embargo no tuvo que intervenir y fue un espectador más en los primeros 45 minutos de partido.

El conjunto transalpino comenzó a liberarse sobre el terreno de juego y aumentó su tiempo de posesión, buscando desestabilizar a la zaga blanca con la velocidad de Perotti, El Shaarawy y Salah. Sin embargo, la defensa del Real Madrid, algo dubitativa al comienzo, fue ajustando su engranaje, lo que unido a la efectiva presión le permitió a los madridistas no sólo volver a hacerse los dominadores de la pelota, sino también disfrutar durante muchos minutos de ella. Pero en el fútbol cuentan los goles, y el equipo entrenado por Zinedine Zidane tampoco puso a prueba al guardameta romano.
Quien más cerca estuvo fue Marcelo, que pasada la media hora de juego y tras una combinación con Cristiano Ronaldo, golpeó de volea y el balón se marchó junto al poste. Los blancos dominaban sin crear peligro y, llegando al final de la primera mitad, estuvieron cerca de irse a los vestuarios con un marcador adverso. De nuevo un contragolpe, esta vez protagonizado por El Shaarawy, provocó que el jugador de origen egipcio llegara hasta el área y, cuando se disponía a disparar, se encontró con un providencial Varane que se cruzó a la perfección y desvió el balón a saque de esquina. 

Llegó la reivindicación

Tras el paso por los vestuarios, el guión del partido cambió radicalmente. El conjunto entrenado por Luciano Spalletti se adueño del balón e incomodó al Real Madrid hasta el punto de que Keylor Navas, gracias a su habitual velocidad para salir a tapar huecos, evitó el tanto de El Shaarawy en la primera gran llegada del cuadro italiano. Pero dos minutos después, el marcador se movió. Marcelo recibió pegado a la banda izquierda y envió un pase en profundidad hacia Cristiano Ronaldo, que protagonizó una gran arrancada y un recorte para disparar hacia la portería defendida por Sczcesny. La pelota golpeó en la pierna de un defensor y entró por la escuadra, desatando la euforia en los jugadores madridistas.
Jesé demostró su valía en pocos minutos sobre el terreno de juego
El tanto del jugador portugués supuso un jarro de agua fría para los locales, que pese a estar unos minutos desconcertados sobre el terreno de juego, apelaron al siempre carácter competitivo italiano para reponerse y volver a llevar peligro al área blanca. Spalletti dio entrada a Dzeko por El Shaarawy, y el bosnio junto a Salah se convirtieron en los grands protagonistas del ataque trasalpino. Sin embargo, la ocasión más clara de la Roma llegó por mediación de Vainqueur, que tras recibir un pase de Dzeko, disparó con potencia desde la frontal y el balón se marchó muy cerca del poste.

A partir de ese momento, la necesidad de marcar un gol de los romanos y el cansancio provocó que el partido se abriese definitivamente, lo que se tradujo en ocasiones de gol para ambos equipos. Cristiano Ronaldo y Benzema estuvieron cerca de ampliar la ventaja blanca, especialmente el portugués por un cabezazo que se marchó rozando el palo. La AS Roma también tuvo alguna ocasión, esta vez por medio de Dzeko, que estrelló el balón en el lateral de la red.
El partido daba la sensación de cierto desgobierno y ningún equipo se adueñaba del mismo. Toda la grada presente en el Olímpico comenzó a aplaudir intensamente cuando vio a su ídolo, Francesco Totti, preparado para saltar al terreno de juego. Sin embargo, antes de la entrada del capitán, un duro mazazo impidió a los italianos seguir aplaudiendo. Jesé, tras una gran acción individual, conectó un disparo raso y ajustado desde dentro del área que terminó besando la red y estableciendo un 0-2 en el marcador que deja la eliminatoria encarrilada para el Real Madrid.

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