Nueva exhibición del tridente Messi-Neymar-Suárez ante el Celta en el Camp Nou. Los tres delanteros del Barça volvieron a marcar la diferencia, cosa habitual ya en los últimos meses. El Tridente sigue impactando a todo el mundo.
Era mayo de 2015. En ese momento, el Barça se jugaba, con las tres cartas encima de la mesa, sus aspiraciones de conseguir un nuevo Triplete (el segundo) para las vitrinas del Camp Nou. Todo era felicidad por las calles de Barcelona. La gente estaba ilusionada con el nuevo proyecto deportivo del club y habían tres nombres que sonaban más fuerte que ninguno: "Meeessi", "Neeeeymaaar" y "Suuuuuuáreeez". El indiscutible Leo era, de nuevo, el número uno después de dos años con más altibajos que alegrías. Pero, ¿Neymar y Luis Suárez? ¿Nuevos ídolos de la afición culé? ¿Tanto habían hecho por el Barça? Sí, tanto habían hecho; y lo que quedaba por hacer.
El nacimiento de una palabra que lo cambió todo
De la noche a la mañana, surgió ese osado nombre pronunciado por primera vez en las tierras lejanas a principios de 2015 conocido como"Tridente". El nombre cobró vida, sentido. Era una realidad. El Tridente no era un producto de la mente y, sí, estaba integrado por tres criaturas asombrosas que los niños, jóvenes, adultos y ancianos conocían con el nombre de "Meeeessi", "Neeeeymaaar" y "Suuuuuuáreeez". En ese momento, empezó todo.

De enero a mayo, el Tridente fue avanzando firme por su ruta, marcada en rojo en el mapa. El objetivo era sencillo: conseguir los tres títulos del año. Con la X marcada en la esquina del pergamino, fueron pasando las horas, los días y los meses hasta que llegó la primavera.
El trío Messi, Neymar y Luis Suárez ha estado considerado como el mejor de la historia del fútbol
Sus actuaciones no pasaron desapercibidas; al contrario. Permitieron a su equipo llegar al tramo final de la temporada, con esas tres cartas boca arriba, en perfectas condiciones y con el deseo, la ilusión y las ganas intactas. Con ellos, el Barça pudo soñar despierto, pudo llegar a las tres finales en perfectas condiciones.
La gloria, para los que la buscan
Entonces, llegaron los tres partidos cruciales y, como siempre, aparecieron: Suárez lo hizo en Champions, Messi lo hizo en Liga y entre los tres se repartieron el protagonismo para alzar la Copa del Rey, curiosamente, en el Camp Nou. Los jóvenes reyes comenzaban su apogeo y no querían dejar su reinado tan pronto. Llegaron los premios individuales y colectivos, más alabanzas, más trofeos, más aplausos y el libro continuó abierto, sin cerrarse.

Y comenzó el nuevo año, o mejor dicho la nueva temporada. Después de los títulos del pasado, tocaba fijar nuevos objetivos. Pero había un problema: Si alcanzas la gloria, ¿cuál es tu próxima meta? Difícil respuesta, incluso para el Tridente. Al final, hicieron lo que nadie esperaba, ni ellos mismos quizá: El tiempo dictaminará cuál es nuestro propósito. Y ahí se acabó la hoja de ruta del nuevo curso, sin saber qué hacer, cuándo o dónde. El Barça, y su Tridente, se dejó llevar por el viento a una nueva aventura sin nada planeado.
Buscando el éxito infinito
La palabra Tridente resonaba aún más fuerte. Los principales medios de comunicación la temían, no estaban seguros de pronunciar ese nombre. A ellos, se sumaron los jugadores y entrenadores de sus respectivos conjuntos. Y así, se hizo de un simple vocablo una de las palabras más terroríficas de la última década. Ya no era solo Messi: eran Luis Suárez, Neymar y Messi. ¿Cómo combatir ante semejante potencial en un terreno de juego? Si con Leo ya era difícil, ¿ahora serían tres Leos? No. Peor aún.
Entre los tres, suman este año un total de 53 goles. Luis Suárez, pichichi individual
El Tridente es especial porque sus jugadores son especiales. Messi es Messi, Neymar es Neymar y Suárez es Suárez. Hasta ahí, todo bien. Lo curioso es que Leo hace unas funciones que permiten exprimir al máximo las virtudes de Neymar que a su vez hace de Luis Suárez el mejor delantero centro del mundo. Un rocambolesco puzzle que, lo mires por donde lo mires, está bien montado. En todos los sentidos. Sin excepciones.

El año de la consagración del "Tridente"
Si el curso pasado eran temidos, este año no los quieren ni ver en pintura. Nadie. Sus éxitos hacen que el Barça goze de títulos a nivel colectivo. Se entienden, se magnifícan juntos, se buscan, se encuentran. En un segundo año del Tridente en el que los papeles han cambiado: el goleador ahora es Suárez, Neymar es el asistente y Messi es la suma del jugador goleador y pasador. Ante esto, solo queda mirar, exclamar y aplaudir. Y volver a aplaudir. Una vez más.
Los éxitos del Barça dependen de ellos. El Triplete no es imposible, de nuevo, pero necesita al "Tridente" para ello. Nadie en la historia ha conseguido ganar dos Champions League seguidas, nadie. Tampoco se han obtenido dos Tripletes consecutivos hasta la fecha. Dos retos que no se han batido en más de un siglo. ¿Será ese el nuevo objetivo del Barça y, por ende, del "Tridente? ¿Conseguir una nueva Champions y un nuevo Triplete es la meta que persigue este equipo a pesar de no haberse marcado una ruta a seguir a principios de temporada? La respuesta solo la conocen tres personas: Messi, Neymar y Luis Suárez. Si ellos sonríen, el Barça sonríe.
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