'Le Petit Garçon'
A pocas horas del Barcelona - PSG, recordamos a uno de los jugadores franceses que más han marcado en su pasado azulgrana

Fuente: madrid-barcelona.com
El PSG aterriza en Barcelona y con él Zlatan Ibrahimovic. El jugador sueco es la referencia. Ausente en el partido de ida por sanción, el delantero volverá a pisar el césped del Camp Nou con la camiseta del club francés. Su historia es sólo la de uno más del gran número de jugadores que han vestido ambas camisetas. Como él, Ronaldinho Gaucho y, como ellos, nuestro siguiente protagonista.
Ludovic Giuly, 'El Principito'
Criado en las categorías inferiores del Olympique Lyonnais, no sería hasta su fichaje por el Principado cuando el extremo francés comenzaría a hacerse un nombre. De la mano del entrenador que lo llevó a debutar en Ligue 1, Jean Tigana, Ludovic Giuly se comprometería con las filas del Mónaco en el año 1997, un momento clave en su carrera que lo llevó a convertirse en una de las grandes estrellas de la competición francesa. De baja estatura -alredor del 1´64 metros-, su capacidad para encontrar el momento y romper la defensa a base de diagonales, su inteligencia y especialmente su liderazgo le permitieron hacerse un nombre en el viejo continente.
Su primer gran momento como futbolista llegaría siete años más tarde como capitán del equipo monegasco. Ludovic Giuly, de la mano de otros grandes futbolistas como Fernando Morientes, Jérôme Rothen o Patrice Evra alcanzaría la final de la UEFA Champions League en el año 2004. Una inoportuna lesión en la primera mitad acabaría por decidir un partido en una de las finales de Copa de Europa del nuevo siglo más desiguales que se recuerda y que, por consiguiente, convertiría al Oporto de José Mourinhoy Anderson Luis Da Souza, más conocido como Deco, en nuevos reyes del fútbol europeo.

A pesar del más sabor de boca originado por la final perdida ante los portugueses, el buen hacer del extremo galo en las eliminatorias previas -especialmente su exhibición ante el Real Madrid de los galácticos en los cuartos de final- le abriría a Ludo las puertas de par en par de uno de los proyectos más ilusionantes del panorama futbolístico de aquel momento: el Fútbol Club Barcelona de Rijkaard y Ronaldinho.
La Champions League, una cuenta pendiente
Tras haber rozado el sueño con el humilde equipo del Principado, Ludovic Giuly tenía claro que la Copa de Europa le debía una. Tras rechazar a multitud de clubes importantes, el jugador francés tomaba camino de Barcelona con la idea de desquitarse la espina clavada del final de la temporada 2004. Junto a él, otros fichajes ilusionantes como el mencionado Deco o el delantero camerunés Samuel Eto´o comenzaban a modelar uno de los mejores Barcelona de su historia reciente.
Afianzado el 4-3-3 desde la segunda mitad de la temporada pasada, Ludovic Giuly no tardo ni un minuto en encontrar su lugar de culto en la banda derecha del ataque tras la marcha al Liverpool de su antiguo dueño, el canterano Luis García. Pegado a la línea de cal, su cometido era abrir el campo para habilitar espacios a sus compañeros. Formando una banda derecha de vértigo con Juliano Belletti, sus famosas diagonales comenzaron a ser fuente de multitud de goles en el Camp Nou, un recurso importante y muy preciado por el técnico holandés que tenía al pequeño jugador como pieza básica del esquema habitual. Acertado con el gol desde su debut en partido oficial -tardo poco más de una hora en anotar su primer gol en partido oficial en el Sardinero-, pronto se ganó el cariño de la hinchada y ayudó de forma incontestable a volver a traer títulos al museo blaugrana. Tras conquistar la Liga en su primera temporada, el segundo año en el Camp Nou le pondría en bandeja su ansiada revancha.

Antes de situarnos en la inolvidable final de París, Giuly pasaría a formar parte de la historia del Barcelona tras el encuentro de ida de semifinales de Copa de Europa en Italia. El rival, el por entonces subcampeón de Europa de los Kaká, Pirlo, Seedorf o Andriy Shevchenko. Una gran prueba de fuego para saber el verdadero potencial de unos jugadores con ganas de títulos y éxito que, tras dejar por el camino al Chelsea de Mourinho y al Benfica portugués, se encontraban a las puertas del cielo. Allí, en el imponente estadio de San Siro, Giuly acabaría derribándolas para dejar paso al desenlace, ya por todos conocido, en la incomparable ciudad del amor.
Siempre nos quedará París
Tras dos Ligas y la Copa de Europa, el final de la historia de Giuly en Barcelona coincidiría de forma irremediable con los primeros pasos de Lionel Messi en la que había sido su banda. El francés, consciente de lo que se le venía encima, acabaría por abandonar la disciplina blaugrana un verano más tarde para emprender una nueva aventura en Italia, en la capital romana, antes de volver a su país.
Allí en Francia, y antes de cerrar su vida como futbolista de nuevo en Mónaco -trató de ayudarlo en su intento por ascender de nuevo a la Ligue 1 en la temporada 2011/2012- y en clubes de segunda fila del país galo, Giuly decidió dar sus últimos coletazos al más alto nivel en el equipo parisino. Al fin y al cabo, rival de mañana del Barça e hilo conductor de nuestra historia. Tres temporadas allí que no dejaron el mismo calado que lo ocurrido en Barcelona pero que lo hacen formar parte de ese núcleo de jugadores que mañana tendrán, en cierta manera, el corazón dividido en el Camp Nou.
'IBRA' DETALLA CÓMO FUE FICHADO POR 70 MILLONES Y LA TÁCTICA PARA SER VENDIDO POR 20
Ibrahimovic, a Rosell: "Me quiero ir al Madrid con Mourinho"
Ibrahimovic explica en su autobiografía los pormenores de su traspaso desde el Barça: "Pedían 50 millones, luego 40, 30 y al final 20. Todo gracias a Guardiola"

Ibrahimovic tuvo sus más y sus menos con Guardiola durante su etapa en el Barça EFE
ALBERT MASNOU
20-4-2015 | 04:05 H.
"Moratti me sorprendió al mostrarse cooperativo. Solo ponía una condición. Quería meterle el dedo en el ojo al Milan y venderme al Barcelona por más de lo que el Madrid había pagado por Kaká. Y eso no son cuatro chavos. Eso significaba que era el segundo traspaso más caro de la historia del fútbol. Y Joan Laporta no tenía problema con ello. Moratti y él llegaron a un acuerdo rápido. Estuve a punto de desmayarme cuando oí las cifras que se movía el traspaso", explica Ibrahimovic en su libro "I am Zlatan Ibrahimovic". Una de las mejores autobiografías jamás publicadas por un deportista.
Su llegada, sus goles, su polémica con Pep Guardiola, su desprecio hacía Messi, Iniesta o Xavi, a quienes calificó de "escolares", son de sobras conocidos por todos los barcelonistas. No lo es tanto, sin embargo, cómo fue el proceso de su venta, que descubrió él mismo en su libro:
Ibra: "Mino Raiola y yo le dimos la misma respuesta a Rosell que a Bartomeu.
Rosell me dijo : -¿A qué equipo quieres ir?”.
-Al Real Madrid”, respondí.
Se puso pálido. Dejar ir a una estrella del Barça al Madrid es una gran traición.
Rosell aseguró : No es posible. Cualquiera opción menos esa.
Estaba realmente temblando. Mino y yo lo tuvimos muy claro. Ahora estamos jugando nuestro partido. Y yo estaba muy calmado.
Ibra: Me has hecho una pregunta y te doy una respuesta. Y estoy feliz de decirte que en el Madrid es el único equipo en el que me veo jugando. Me gusta Mourinho pero tenéis que llamarles y decírselo a ellos. ¿Está bien?”, le dije.
Evidentemente no era su idea (...) El club empezó a negociar con el Milan por el equivalente a 40 millones de libras. Rosell tenía la presión de recuperar el dinero pero si me vendía al Madrid, sería linchado por sus aficionados. No era una situación fácil para él. No me podían mantener en el equipo por culpa de Guardiola y no me podían vender al Madrid. Había recibido un golpe directo a la mandíbula. Mantuvimos la presión. (...)
Empezaron pidiendo 50 millones de libras. El Milan no tenía para pagar tanto dinero y no sabéis lo desesperado que estaba Rosell tratando de sacar el máximo dinero. Luego quería 50/40 millones de euros pero Mino seguía jugando duro: "No lograréis nada. Ibra se va al Madrid. No queremos ir al Milan. "¿Qué tal 30 millones?", decía Rosell. Iba pasando el tiempo y Sandro seguía bajando el precio más y más. Finalmente fui vendido por 20 millones de euros. Gracias a una sola persona, mi precio inicial había caído 50 millones. Y yo podía irme al Milan, que es lo que quería".
RAIOLA, LA CITA
Uno de los extractos más jugosos del libro es cuando Ibra cuenta su relación con Mino Raiola, especialmente en los inicios:
"Llamé a Thjis Slegers, periodista de Voetball Internacional, una persona que conocía bien mi manera de funcionar:
-Necesito a un agente. ¿Cuál es el mejor para mí?
-Escucha -me dijo-. Hay dos agentes. Uno es la empresa que trabaja para Beckham. Supongo que son fantásticos. Hay otro hombre pero…"
-¿...Pero qué?
-Es un mafioso.
-¿Mafioso?, suena bien.
-Me supondría que dirías esto...
Era el agente de Maxwell e intentó ponerse en contacto conmigo vía Maxwell algunos meses antes porque es la forma en la que trabaja, siempre va a través de intermediarios. Nació en el sur de Italia, en Salermo. Con un año, su familia se fue a vivir a Harlem (Holanda), donde abrió una pizzería. Limpiaba platos y ayudaba como camarero de joven.
"Thjis acordó un encuentro en Okura, un restaurante increíblemente elegante y lujoso. Reservamos una mesa. No sabía realmente qué tipo de persona podía esperar, posiblemente a un hombre con un traje y un reloj de oro, pero... ¿Quién demonios apareció? Un currito con tejanos y una camiseta Nike, como uno de los chicos de Los Sopranos.
¿Sabes qué me hizo después, este bastardo? Me cogió cuatro páginas de papel impresas con nombres y cifras. Anotó a Vieri (27 partidos, 24 goles, Inzaghi (25 partidos, 20 goles), Trezeguet (24 partidos, 20 goles) y finalmente mi nombre (25 partidos, 5 goles).
Raiola: ¿Crees que puedo venderte con estadísticas como estas?”.
Ibra: ¿Es un ataque esto? Si marco 20 goles, incluso mi madre podría venderme”.
Él quería reírse pero lo sé ahora, no entonces... y Siguió con su juego.
Raiola: ¿Piensas que eres muy bueno?.
Ibra: ¿De qué hablas?
Raiola: Seguro que piensas que me has impresionado con tu reloj, con tu chaqueta y con tu Porsche. Pero no, es ridículo.
Ibra: Vale, le respondí
Raiola: ¿Quieres ser el mejor del mundo o quiere ser el que cobre más para salir a la calle con estas cosas?.
Ibra: El mejor del mundo. (...)
"Mi padre bebía para borrar la guerra"
Zlatan recuerda a su padre así: "Viene de Bijelnia en Bosnia. Todos sus amigos vivían en ese pueblo donde, como muchos de ellos, trabajaba como paleta. La guerra le consumió. Estaba siempre obsesionado viendo lo que pasaba. Estaba sentado, bebiendo y de luto. Otros días estaba borracho. Tengo imágenes horribles en mi mente y cuando crecí discutí mucho con él. No me echaba atrás como mi hermano. Le decía: “Estás bebiendo mucho papá”. Ibamos a gritos: “Vete y otras cosas así”. Quería demostrar que podía defenderme yo mismo pero otras veces el ruido era demasiado, incluso para mí Nos peleamos mucho. Nunca llegamos a las manos. Ni una vez. Solo una que recuerde: me levantó seis palmos del suelo y me tiró a la cama pero fue porque me comporté mal con mi hermana, la niña de sus ojos. (…) Bebía para borrar sus recuerdos”.
| PT | PJ | ||
|---|---|---|---|
| 1 | Barcelona | 78 | 32 |
| 2 | R. Madrid | 76 | 32 |
| 3 | At. Madrid | 69 | 32 |
| 4 | Valencia | 65 | 32 |
| 5 | Sevilla | 63 | 32 |
| 6 | Villarreal | 52 | 32 |
| 7 | Málaga | 46 | 32 |
| 8 | Athletic | 43 | 32 |
| 9 | Celta | 42 | 32 |
| 10 | Espanyol | 42 | 32 |
| 11 | Rayo Vallecano | 41 | 32 |
| 12 | R. Sociedad | 38 | 31 |
| 13 | Getafe | 36 | 32 |
| 14 | Eibar | 31 | 32 |
| 15 | Elche | 31 | 31 |
| 16 | Levante | 29 | 32 |
| 17 | Almería | 28 | 32 |
| 18 | Deportivo | 28 | 32 |
| 19 | Granada | 25 | 32 |
| 20 | Córdoba | 20 | 32 |
CLASIFICACIÓN
POS
EQUIPO
PJ
PG
PE
PP
PTS
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